Ciclismo de montaña, riesgo y naturaleza

Hasta el equilibrio es diferente para el ciclismo de montaña, y la cantidad de velocidades en sus sistemas de engranaje también. Se trata de una disciplina deportiva que transforma los caminos vecinales, las pistas y los senderos de los bosques en su pista de competencia.

Las bicicletas de montaña necesitan una estructura fuerte pero muy liviana, resistente y con mucha suspensión, pues atravesará espacios con arena, otros de piedras, algunas con troncos y vegetación, y no faltan los cruces por riachuelos y hasta pantanos. Los pedales son tipo clip, para que los brincos y baches no logren separar los pies del ciclista.

Por su parte los deportistas tienen la obligación de usar cascos y guantes. Deben portar petos, coderas y rodilleras ya que cualquier caída en una montaña puede generar consecuencias indeseadas.

Igual que cualquier otra disciplina deportiva, el ciclismo de montaña tiene especialidades tales como los rallys individual o por equipo; ascenso (cuando la ruta es permanentemente hacia arriba y el esfuerzo es continuado y contra reloj); descenso (rápido y en bajada); avalancha (cuando todos los competidores arrancan juntos), etc. Hay una variedad conocida como enduro, en cuya ruta hay más escollos que en cualquier otra, y en la cual hay que escalar y salvar numerosos problemas. Hay una variación que se denomina eslalon, y consiste en bajar una ladera con banderolas y puertas. También hay competencias de saltos.

En Chile el ciclismo de montaña tiene varios eventos importantes cada año. Por ejemplo: La Copa Chile Enduro Jahual; el Rally Mountainbike Abastibles; el Desafío Peñuelas MTB; la Épica en el Parque Nacional Torres del Paine; el Mountain Bike Tour en la Hacienda Guay Guay cerca de Santiago; y el Punta Arenas Cerro Arriiba MTB.

Todas estas competencias atraen a los atletas de diferentes partes del planeta al igual que a los nacionales.