Robin Williams en dos ruedas

Desde un monociclo hasta bicicletas de alta competencia fueron los compañeros más estables que tuvo el actor Robin Williams, quien falleció a la edad de 63 años dejando atrás una brillante carrera actoral. Williams actuó en 73 películas, 38 series de televisión e incluso en un videojuego de matemáticas. Tuvo 41 nominaciones y 18 galardones incluyendo un Oscar, 6 Globos de Oro y 4 Grammys.

Aparte de la actuación, su gran pasión fueron las bicicletas: logró acumular una colección que superó el centenar de vehículos de dos ruedas. 24 meses después de su partida definitiva, se subastaron 87 de ellas por unos 600 mil dólares.

Un año después salieron a subasta cinco más, las más espectaculares: cada una de ellas no bajó del millón y medio de dólares. Incluso la Colnago Master Pista, para carreras de velocidad, se vendió por 30 millones de dólares.

Robin Williams estudió actuación primero en su ciudad de origen, Marin, en el estado de California, y luego en Nueva York. Se dio a conocer como un extraterrestre en Mork y Mindy, una comedia de TV. Representó personajes de los comics como Popeye, o de los cuentos clásicos para niños como Peter Pan o el Barón Munchausen. Le dio vida a numerosos personajes animados, como el genio de Aladino. Fue un locutor famoso en Buenos Días Vietnam, o un robot que sueña en ser humano en el Hombre Bicentenario. Incluso personificó a dos presidentes estadounidenses: Eisenhower y Teodoro Roosevelt.

Pero por encima de todo, Robin Williams condujo miles de kilómetros en bicicleta, participó en competencias en zonas urbanas, y formó parte de grupos de amantes de los vehículos a tracción de sangre. Acostumbraba a recorrer, en cualquiera de sus bicicletas, las tiendas especializadas en el rubro. En definitiva, y aunque se casó tres veces, él escogió una compañera permanente en su vida: la bicicleta.