La bicicleta, un transporte que oxigena la vida

En el entorno internacional de avanzada crisis ecológica; a ritmo de pedal, se puede luchar contra la sociedad de consumo, el cambio climático y la alternativa de la energía nuclear. Si el propósito es colectivo, se logrará la conversión de las ciudades en espacios más apacibles, donde peatones y ciclistas logren un mayor protagonismo. Se podrán desterrar políticas de transporte, que persiguen perpetuar el sometimiento al vehículo y al combustible fósil.

De modo que, la bicicleta es un medio de transporte alternativo de gran beneficio para hombres y mujeres; además de ancianos y niños; ya que entre sus beneficios, se cuentan tanto efectos de orden físico como de tipo emocional:

  • Combate el estrés y mejora el estado de ánimo. Ayuda a sonreír más.
  • Promueve el compañerismo y la amistad; por las relaciones humanas igualitarias que genera.
  • Tonifica los músculos.
  • Previene la obesidad, los ataques al corazón y la hipertensión.
  • Mejora la coordinación motriz.
  • Reduce el colesterol en la sangre.

Como vehículo, presenta virtudes fundamentales:

  • No contamina.
  • Es propulsada por la energía humana.
  • No ocupa mucho espacio (16 bicicletas ocupan el mismo espacio que un vehículo).
  • Es una opción de transporte que requiere una mínima inversión y pocos esfuerzos de

mantenimiento.

  • Nos ofrece movilidad para dirigirnos a donde deseemos, pues confiere una operatividad

independiente.

  • No está sujeta a licencias o permisología en una gran cantidad de países.
  • Ayuda a optimizar el ingreso familiar al ser una alternativa de desplazamiento económica.

El viaje en bicicleta es sano, práctico y económico, combina armoniosamente lo útil con lo grato. Además, esa maravilla de la tecnología, posee la versatilidad de adaptarse a quien la usa, desde el tamaño hasta la forma y altura de su asiento, lo cual impide problemas en las articulaciones, dolencias lumbares y desgarramientos musculares.

Si pensamos en una solución democrática a los problemas de la movilidad, en las urbes contaminadas y congestionadas por el uso compulsivo del automóvil, la bicicleta representa una solución para todos.