Bicicross, acrobacia y velocidad

La mayor parte de los atletas del bicicross son niños y jóvenes. Es una disciplina muy exigente, requiere fortaleza y mucha dedicación. Deben tonificar cada músculo sin convertirlos en rocas, sino en verdaderos tensores de acero. Normalmente se le conoce como BXM y es un deporte extremo. Surgió cuando un muchacho en California, Estados Unidos, comenzó a practicar con su bicicleta en una pista de motos con obstáculos. La fiebre se multiplica con rapidez entre los más jovencitos, a quienes les gusta el peligro y los retos. Tanto fue el furor, que surgieron asociaciones y

federaciones nacionales e internacionales.

Características del terreno y de la bicicleta

El bicicross lo practican indistintamente muchachos y muchachas. Tiene dos modalidades: una de velocidad y otra de acrobacias. Las pistas son de tierra húmeda desarrolladas en formas de ondas. Normalmente tienen entre 300 y 500 metros. Las competencias tienen una duración de entre 25 y 40 segundos. Las bicicletas son de pequeño tamaño, con ruedas anchas de unas 20 pulgadas.

El BMX fue aceptado como deporte olímpico en el 2008 y trabaja con dos tipos de competencia: una contrareloj y otra de circuito. Esta última se desarrolla en una pista de arena arcillosa y compacta.

Los jóvenes también han sacado el BMX de las canchas especiales y lo han llevado a la calle. Allí lo practican igual que con las patinetas, con obstáculos naturales o con artefactos colocados adrede para saltarlos. En cualquier alternativa, los trucos acrobáticos están presentes: vueltas, maromas, equilibrios, rampas y cualquier otra actividad gestada por la imaginación.

En Santiago de Chile, el Estadio Nacional construyó una pista para atletas. Hay varias escuelas para niños y adolescentes donde se desarrollan competencias locales y regionales. Y cada vez en las diferentes ciudades avanza el interés por diseñar circuitos tanto para los atletas olímpicos como para los amantes de los deportes extremos.